
La distribución del malware en diferentes tipos se representa en la tabla 3. En todas las categorías - excepto en los virus clásicos - el número de nuevas variantes ya supera en la primera mitad de 2008 el número de todo el año 2007. Las puertas traseras ocupan la primera posición con casi una cuarta parte de los nuevos programas dañinos, aunque su proporción con respecto
a 2007 ha descendido considerablemente. Forman la base de las redes de robots que siguen siendo los instrumentos más eficaces para los criminales online. Más de una quinta parte de los nuevos programas maliciosos son descargadores y droppers.
Estas familias de programas maliciosos son utilizadas por sus autores para instalar puertas traseras y otros programas dañinos en los ordenadores. Con una proporción de más del 20 por ciento, ocuparon la segunda posición entre los nuevos programas dañinos en los seis primeros meses. La proporción de programas espía se ha reducido considerablemente, aunque ha defendido su tercer puesto.
21 jul 2008
Las redes de robots y los programas espía están en cabeza
18 jul 2008
El diluvio de malware de 2008

El año 2008 ya podría entrar ahora en la historia del malware. De una manera única hasta el momento, los autores han conseguido hacer que se oscurezca en tres meses el año récord 2007. Ya a finales de marzo de 2008 registraron los expertos de G DATA Security Labs más código malicioso nuevo que en todo el año anterior.
G DATA pronostica que hasta finales de año se multiplicará por lo menos por cuatro el número de nuevos programas dañinos. La razón reside en el hecho de que los escáneres de firmas sólo encuentran malware conocido. De ello se aprovechan los autores de malware. El código maligno se transforma, de tal modo con ayuda de los empaquetadores y otras herramientas de camuflaje que las firmas de virus ya no los reconocen. La funcionalidad del código malicioso en sí no se ve afectada por ello. El código así modificado, que ya no se reconoce, se suministra inmediatamente. Otro mecanismo que produce igualmente numerosas versiones nuevas se emplea a menudo en puertas traseras. La mayoría de puertas traseras disponen de una función de actualización. De ella se hace abundante uso como mecanismo de camuflaje. Las puertas traseras se actualizan con tal rapidez que el programa antivirus siempre comprueba una variante que aún no conoce. También en este caso se aseguran de que una nueva versión no sea reconocida por el programa antivirus. El tiempo de reacción entre la aparición del virus y la puesta a disposición de las firmas correspondientes juega un papel decisivo.